La cobertura del desayuno de coyuntura política y económica con Munyo y Zuasnábar en El Observador

Las amenazas y las fortalezas para el Frente Amplio en las elecciones de 2019

“Estamos en el calentamiento de la campaña electoral, que tendrá una pausa durante el mundial de Rusia y arrancará con fuerza a mediados de julio, a poco menos un año de las elecciones internas”. Así definió el politólogo y director de la consultora Equipos, Ignacio Zuasnabar, el momento político de Uruguay.

 

Y en ese contexto, Zuasnabar aseguró en un desayuno organizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) que el oficialismo “está amenazado” pero “de ninguna manera” se puede decir que ya perdió las elecciones.

 

La opinión pública está dividida en dos grandes bloques –Frente Amplio y Partido Nacional– que tienen aproximadamente el 30% del electorado cada uno. El resto de los votantes se divide entre partidos más chicos mientras que uno de cada cuatro no sabe a quién votar o piensa hacerlo en blanco o anulado. Con ese marco, es muy probable una segunda vuelta donde los votantes de los partidos chicos, que según Zuasnabar tienen un perfil “incierto” porque no se puede asegurar que vayan a votar a una u otra opción, se vuelven “claves”.

 

La “pesca” de votos está entre el 18% de frenteamplistas desencantados y el 5% que votó al Partido Colorado en 2014 pero ahora no se define. El Partido Nacional se mantiene en los mismos números que en las últimas elecciones y el Partido Independiente crece un poco.

 

El FA tiene fortalezas y amenazas a la hora de enfrentar una nueva elección, que fueron enumeradas por el politólogo.

 

Cae el apoyo a la democracia

Uruguay todavía mantiene buenos números de apoyo a la democracia en un barrio complicado. Pero si la comparación es consigo, empiezan a aparecer algunos datos preocupantes, según Zuasnabar. En una comparación con 1996, que el politólogo definió como un año “durísimo para el liderazgo político”, el apoyo a la democracia cae diez puntos porcentuales (de 80% a 70%) mientras que crecen ideas como “en determinadas circunstancias un gobierno autoritario puede ser preferible” (13%). “A la gente como yo nos da lo mismo si hay democracia o dictadura” (13%) es otra de las ideas que apareció.

 

Además, el interés en la política es el más bajo desde 2001 y cuatro de cada diez uruguayos dice que no le interesa nada la política, según los números de Equipos. “Todos estos indicadores, si nos comparamos con los países de la región, estamos bien. Pero si nos comparamos con nosotros mismos la tendencia es preocupante”, explicó.

 

Amenazas

Intención de voto

El Frente Amplio muestra una menor capacidad para retener a sus votantes que la que tuvo en otros períodos. Hay que remontarse a 1998 para encontrar un registro similar al que muestran las encuestasde la actualidad (30%), recordó el politólogo. En las elecciones de 1999 el FA fue el más votado pero perdió en segunda vuelta con el Partido Colorado.

 

Percepción crítica sobre la economía

El 52% de los uruguayos cree que la situación económica es mala. Apenas el 16% entiende que es buena, según los números de Equipos. “Es la percepción más negativa desde 2004”, explicó el director de la consultora.

 

Percepción crítica sobre el desempeño de gobierno

La desaprobación del gobierno llegó a 48%, según los datos de la consultora Equipos. El año 2017 y los primeros meses de 2018 son los primeros momentos con un promedio de evaluaciones negativas en el FA, recordó Zuasnabar. La evaluación de Vázquez, según Equipos, se parece al del fin del gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990–1995) o al segundo gobierno de Julio María Sanguinetti (1995–2000).

 

Corrupción y amiguismo

Las percepciones sobre este problema afectan a todo el sistema político pero “en mayor medida” al FA porque está en el gobierno y por casos como el del exvicepresidente Raúl Sendic, que renunció a su cargo luego de que el Tribunal de Conducta Política del partido asegurara que había tenido un “proceder inaceptable” en la utilización de los dineros públicos y ahora el fiscal de Crimen Organizado, Luis Pachecho, pidió procesarlo por peculado y abuso de funciones. “Afecta al relato fundacional del FA. La ética y la transparencia son pilares fundamentales. Desde la mirada de la ciudadanía eso está cuestionado”, explicó.

 

Fortalezas

Imagen del liderazgo

La imagen de liderazgo de los dirigentes del Frente Amplio sigue siendo mejor que la de la oposición. Si bien actualmente todos los líderes partidarios tienen un saldo negativo cuando se analiza simpatía y antipatía, los del oficialismo aparecen mejor ubicados.

 

Si se mide por simpatía, de los primeros cinco líderes que aparecen en el ranking de Equipos, cuatro son del Frente Amplio. Mujica lidera (44%), seguido por Vázquez (37%) y por el actual intendente de Montevideo, Daniel Martínez, que iguala con el senador blanco Luis Lacalle Pou (31%). En quinto lugar aparece Lucía Topolansky. Y si se mide por saldo neto (simpatía menos antipatía) los tres primeros vuelven a ser del oficialismo: Mujica, Vázquez y Martínez.

 

Entre los líderes de todos los partidos, el único que mantiene cierta estabilidad y hasta crece algún punto es Martínez. “La imagen del liderazgo sigue siendo una ventaja a favor del Frente Amplio pero hay que tener en cuenta que la tendencia ha sido hacia la caída”, dijo.

 

Políticas populares

Zuasnabar mencionó otras fortalezas del Frente Amplio que no están directamente relacionadas con la opinión pública pero que pueden incidir a la hora de las elecciones.

 

“Un partido que tiene el control del gobierno, tiene el control del aparato estatal. Tiene muchos cuadros políticos con situación de poder”, explicó.

 

Además, dijo que el Frente Amplio implementó políticas que han sido de “altísima legitimidad popular” y aseguró que algunas que fueron “hace varios años” están en la “cuenta corriente” del partido de gobierno.

 

Mantener inversión

El economista Ignacio Munyo fue el otro orador del desayuno y reclamó una nueva agenda de reformas para atraer la inversión y poder sostener el crecimiento económico del país. “Si no hay inversión es imposible mantener el crecimiento”, dijo y aseguró que esa es su “mayor preocupación” respecto a la economía. El economista dijo que el atraso cambiario es de entre 15% y 20% y dijo que lo midió “de quince formas distintas” y siempre da un número similar. Para Munyo es necesario realizar cambios en varios aspectos que son “barreras”, como la regulación laboral, la calidad educativa y el peso del Estado.

 

Fuente: https://www.elobservador.com.uy/las-amenazas-y-las-fortalezas-el-frente-amplio-las-elecciones-2019-n1209410