Columnas de Opinión

Diario El País Uruguay

Agustín
Iturralde

Director Ejecutivo

Todos con Oddone

24/07/2026

El lunes, el Ministerio de Economía y la OPP presentaron sus líneas de acción para el pilar de ahorro individual. Se confirmó una de las rectificaciones más saludables que se recuerden en materia de política económica. Cuando se conocieron las conclusiones del diálogo social, el punto más grave era la propuesta de que un organismo público centralizara la gestión de las cuentas individuales. En resumen, se había propuesto la estatización de una parte del negocio de las AFAP, que pasarían a ser administradoras de portafolio sin vínculo con sus afiliados. Era, explícitamente, el primer paso que el PIT-CNT daba en su camino declarado de debilitar y destruir el pilar de ahorro individual. Por suerte, lo conocido esta semana va en la dirección contraria. Reafirma la arquitectura de tres pilares, la propiedad individual de las cuentas y la gestión a cargo de administradoras públicas y privadas que compiten entre sí. Sobre esa base propone cambios que apuntan bien: asignación de los nuevos afiliados por licitación que premie la rentabilidad y menor comisión, contratación centralizada del seguro colectivo, comisiones sobre saldo con un componente variable atado a los resultados. Más importante aún, se amplía la posibilidad de invertir los portafolios en el exterior, lo que aumenta la rentabilidad esperada. El gobierno estima que las comisiones podrían bajar entre 5% y 10%, pero el premio mayor está en otro lado: en horizontes de treinta o cuarenta años lo que define la jubilación es la rentabilidad del ahorro, y la posibilidad de diversificar internacionalmente los portafolios es la mejor noticia que recibió el sistema en mucho tiempo. El gobierno presenta todo esto como la “implementación de las recomendaciones del diálogo social”, un eufemismo simpático para describir el sensato giro. Ante esto, el PIT-CNT acusó al Poder Ejecutivo de eludir un compromiso asumido en aquel ámbito y anunció un paro para el 11 de agosto. El episodio deja una lección evidente: la democracia representativa y directa no puede sustituirse por ningún ejercicio de “diálogo social” dominado por corporaciones. Los actores hiperideologizados y sobrerrepresentados en ese “diálogo social” produjeron una recomendación tan mala que el propio gobierno la abandonó apenas la contrastó con la realidad. Pero nada de eso es importante ahora. El MEF rectificó a tiempo y eso es una virtud valiosa. El equipo económico eligió escuchar la evidencia antes que a la tribuna. Queda lo más difícil: convertir líneas de acción en ley y regulación concreta, cuidar el diseño de los cambios y sostener la posición frente a la presión sindical. Para eso el ministerio va a necesitar un respaldo que trascienda a la interna oficialista. Esperemos que predomine la mirada elevada de todos los actores. Algunas medidas muy similares, sobre la liberalización de las oportunidades de inversión en el exterior, fueron rechazadas por el Frente Amplio y Cabildo Abierto en el período pasado; sin dudas, no es momento de cobrar ninguna cuenta ni de tomar de rehenes los ahorros de las personas. En esta pulseada, todos con el MEF.